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martes, 2 de agosto de 2016

6. Evaluación de la intervención en el ámbito cognitivo

La observación en el ámbito cognitivo va a permitir realizar un seguimiento de la evolución y los progresos de los alumnos. Además ayudará a detectar si existe alguna anomalía.
El mejor instrumento para hacer una evaluación es la observación directa de los comportamientos, actitudes y actividades de los niños. Dicha observación tiene que estar estructurada, usando indicadores o escalas de observación. Los indicadores son herramientas que nos sirven para evaluar y determinar el progreso cognitivo de los niños, y las escalas de observación son instrumentos que reflejan las conductas cognitivas más frecuentes en los niños de determina edad y que nos sirven para evaluar el progreso o no de los niños de esa edad.
La prueba más completa para la evaluación e intervención del desarrollo cognitivo es la escala Denver II. En ella se valoran cuatro áreas o categorías: motor fino, motor grueso, social y lingüístico.
Para la realización de este estudio se necesitan una caja de canicas, una madeja de color rojo, un sonajero, un frasco con rosca, una campana, una pelota de tenis y un lápiz.
Al ir a realizar la prueba, se traza una línea vertical a la altura de la edad del niño que atraviese los cuatro ámbitos o áreas de estudio, y a continuación se deberá evaluar las tareas atravesadas por la línea.

5.3-Intervención en niños con TDAH

Estos niños presentan dificultades importantes a la hora de fijar la atención. Son niños muy inquietos y no suelen ser capaces de estar mucho tiempo atentos en la realización de las tareas.
Dentro de las estrategias que se pueden utilizar para controlas las conductas, se encuentran:

  • Refuerzo positivo. Consiste en potenciar aquellas conductas que sean satisfactorias mediante el uso de reforzadores. Pueden ser refuerzos sociales, premios o privilegios.
  • "Tiempo fuera". Implica aislar al niño en una zona en la que no haya ningún estímulo durante un tiempo determinado cuando se produzca una conducta inadecuada. Suele ser 1 minuto por cada año que tiene el niño. Previamente se tendrán que haber pactado las conductas que se penalizan.
    Una vez que se produzca la conducta inadecuada, se invitará al niño a que realice el "tiempo fuera", terminado el tiempo, podrá incorporarse de nuevo a las actividades que se estén haciendo en el aula.
  • Establecimiento de normas y límites. Permitirán aumentar el autocontrol. Los niños sabrán lo que se espera que hagan y las consecuencias que hay si no lo hacen.
  • Retirada de la atención. Consiste en dejar de atender una conducta que no queremos que se repita. Es importante identificar los refuerzos que mantienen la conducta para eliminarlos.

5.2-Intervención en niños con trastornos generalizados del desarrollo (TGD)

Estos niños presentan alteraciones importantes en la interacción y comunicación social y la conducta.
El objetivo principal será mejorar su conocimiento social y sus habilidades comunicativas.
Para que se produzca el aprendizaje, hay que enseñarles la habilidad de una forma funcional y espontánea.
En el momento de realizar la intervención, los objetivos serán los siguientes:

  • Fomentar las habilidades que posibiliten realizar actividades de la vida diaria
  • Favorecer el máximo grado de autonomía
  • Desarrollar conductas funcionales e intencionales
  • Conseguir la máxima participación en las actividades
  • Facilitarles estrategias de comunicación
  • Aumentar la capacidad para adaptarse a nuevas situaciones sociales
  • Potenciar el bienestar físico y emocional
  • Favorecer la autonomía
Se trabajarán principalmente los siguientes aspectos:
  • Hábitos de limpieza y alimentación
  • Sistemas alternativos de comunicación (pictogramas, imágenes, fotografías,etc.), el sistema PEC es el más recomendado. Consiste en una serie de símbolos de objetos y actividades. El niño cogerá el símbolo que representa la acción y objeto al que se quiera referir y se lo entregará al interlocutor para comunicarse así con él.
  • Relaciones interpersonales
  • Aumentar la confianza y la autoestima
  • Crear hábitos de trabajo o rutinas

5.1-Intervención en niños con retraso mental

Estos niños presentan un desarrollo intelectual menos, por lo que sus aprendizajes en los distintos ámbitos son más lentos.
El objetivo principal es que los niños con retraso mental adquieran habilidades funcionales que impliquen un progreso y una adaptación en su vida cotidiana, ofreciéndoles diferentes contextos habituales.
Para planificar las actividades se deben tener en cuenta ciertas consideraciones:

  • Presentar actividades motivadoras y significativas para los niños.
  • Asegurarse de que el niño ha comprendido en qué va a consistir la actividad, dándole instrucciones sencillas.
  • Durante la realización de la actividad, se le proporcionarán los apoyos necesarios, tratando que participe, aunque sea mínimamente.
  • Una vez finalizada la actividad, se debe realizar un refuerzo social estimulando mediante felicitaciones y elogios, gestos o expresiones faciales, tanto de los logros como del esfuerzo realizado.

5. Intervención en alumnos con alteraciones cognitivas

Cuando se realice una intervención educativa con alumnos con alteraciones cognitivas se tienen que tener en cuenta las individualidades que presentan dichos alumnos. Se pueden realizar adaptaciones en el acceso al currículo que incluirán adaptaciones en la metodología, en los materiales, etc., o bien adaptaciones específicas del currículo.
El objetivo principal es fomentar y potenciar al máximo las capacidades que presente cada niño y favorecer su autonomía.
Y es importante recordar que cuando exista una sospecha de alteración, se deberá informar a los equipos de orientación psicopedagógica para que ellos sean quienes evalúen y tomen una decisión respecto a la intervención.

4.3-Trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH)

La Asociación Americana de Psiquiatría define el TDAH como trastorno en el que se observan de manera persistente patrones de desatención y de hiperactividad o impulsividad frecuentes y más graves que los que se podrían observar en niños de un nivel de desarrollo similar.
Las causas que producen el TDAH son desconocidas, aunque la más aceptada es el origen congénito. Otras opciones son la influencia del entorno del niño y la educación.
Para diagnosticar TDAH los síntomas tienen que haber aparecido antes de los 7 años de edad y deben persistir tanto en casa como en la escuela.
Es imprescindible que esos comportamientos supongan una clara interferencia en el desarrollo social o académico de los niños.

Las características que presentan los niños con TDAH son la desatención, la hiperactividad y la impulsividad.
Características relacionadas con la desatención: 

  • No prestan atención a los detalles, cometen errores por descuido
  • Presentan las tareas sucias y desordenadas
  • Dificultades para mantener la atención en juegos y actividades, no suelen ser capaces de terminar las tareas
  • Cambian constantemente de actividad
  • No escuchan a los demás
  • Son olvidadizos
Características relacionadas con la hiperactividad:
  • Están inquietos e incómodos en el asiento
  • Lo tocan todo
  • Hablan excesivamente
  • Salen de la clase los primeros sin haberse puesto el abrigo
  • No son capaces de participar en actividades que sea un poco más sedentarias
  • Mueven pies y manos excesivamente
Características relacionadas con la impulsividad:
  • Son impacientes
  • No son capaces de esperar su turno para hablar
  • Interrumpen a otros frecuentemente
  • Se apropian de objetos que no son suyos
  • Tienen accidentes con frecuencia
  • Realizan actividades potencialmente peligrosas

Tipos de TDAH
-TDAH  combinado: Se produce en niños en los que se observan durante seis meses, seis síntomas o más de desatención y seis síntomas o más de hiperactividad o impulsividad.
-TDAH predominio de desatención: Se produce en niños en los que se observan durante seis meses, seis síntomas desatención pero menos de seis síntomas de hiperactividad o impulsividad.
-TDAH predominio de la hiperactividad: Se produce en los niños que se observan durante seis meses, seis síntomas de hiperactividad o impulsividad, pero menos de seis síntomas de desatención.

4.2-Trastornos generalizados del desarrollo (TGD)

Dentro de este grupo están incluidos los trastornos que implican una alteración cualitativa de algunas de las áreas del desarrollo. Estas alteraciones indican una desviación del nivel de desarrollo normal del individuo para una determinada edad.
Las áreas que están afectadas son la interacción social, la comunicación y las conductas.
Las causas son desconocidas, pero muchos estudios afirman que pueden estar producidos por una interacción entre factores ambientales y una cierta susceptibilidad genética.
Dentro de este grupo están incluidos los siguientes trastornos: el trastorno autista, el trastorno de Rett, el trastorno disgregativo infantil, el síndrome de Asperger y el trastorno generalizado del desarrollo no especificado.
A continuación hablaremos sobre el trastorno autisa, que es uno de los más frecuentes y que se manifiesta antes de los tres años de edad.

Trastorno autista
Los niños con trastorno autista presentan un desarrollo anormal de la interacción y comunicación social y un repertorio muy restringido de actividades y conductas.
Estas alteraciones suelen ponerse de manifiesto antes de los 3 años y en la mayoría de las ocasiones se asocia a un diagnóstico de retraso mental. El diagnóstico antes de los 2 o 3 años no es muy habitual, pero se pueden observar algunas conductas que pueden ser relevantes para un diagnóstico precoz de trastorno autista en bebés.
Dichas conductas son las siguientes: están incómodos en brazos y en muchas ocasiones se ponen a llorar, ausencia de sonrisa social, no señala para pedir las cosas, no dice adiós con la mano, no mira hacia donde otros señalan, no existe imitación espontánea, tendencia a fijarse en estímulos visuales y ausencia de balbuceo comunicativo.

En el niño autista que ya está diagnosticado se pueden observar ciertas conductas.
-En la interacción social. Los comportamientos no verbales están afectados, prefieren estar solos, no participan en juegos, a veces son agresivos en su trato con los demás, no son capaces de establecer relaciones con los niños de la misma edad.
-En la comunicación y lenguaje. Retraso en el desarrollo del lenguaje, repetición de rimas o eslóganes que han oído, uso de frases gramaticalmente muy simples, repetición de preguntas sin esperar respuestas.
-En las conductas. Realización de rutinas específicas no funcionales, ausencia de imitaciones de conductas observadas en otras personas, vinculación a un objeto inanimado que les tiene que acompañar siempre.

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4.1-Retraso mental


Se define el retraso mental como la incapacidad para adquirir todas las habilidades cognitivas de forma completa, es decir, la capacidad intelectual está por debajo del promedio, lo que provocará limitaciones en la destreza general. Ello implica dificultades significativas de la actividad adaptativa en, al menos, dos de las siguientes áreas: comunicación, cuidado de sí mismo, vida doméstica, habilidades sociales, utilización de recursos comunitarios, autocontrol, habilidades académicas funcionales, trabajo, ocio, salud y seguridad.
Se considera que un niño presenta una capacidad intelectual disminuida cuando su coeficiente intelectual está próximo o por debajo de 70.
Se distinguen cuatro tipos distintos de retraso:

  1. Leve. CI entre 50-55 y 70. Suponen el 80% de los casos de retraso mental, presentan habilidades sociales y de comunicación, en las áreas sensoriomotoras presentan insuficiencias mínimas, con los apoyos necesarios pueden vivir de forma independiente en comunidad.
  2. Moderado. CI entre 35-40 y 50-55. Suponene el 10% de los casos de retraso mental, son capaces de adquirir habilidades de comunicación durante la edad infantil, pueden adquirir algunas habilidades sociales y laborales, aunque presentan problemas en estas áreas, y cierta independencia en el cuidado personal.
  3. Grave. CI entre 20-25 y 25-40. Presentan un lenguaje muy limitado, no son independientes y necesitan ayudar, pero pueden vivir en comunidad, pueden presentar alguna discapacidad asociada.
  4. Profundo. CI inferior a 20-25. Suele estar asociado a enfermedad neurológica grave, importantes alteraciones en el desarrollo sensoriomotor, necesitan cuidados constantes, algunos pueden realizar tareas sencillas bajo supervisión.

Causas del retraso mental
Es muy difícil determinar las causas, pero sí se pueden determinar factores predisponentes:
-Herencia. Debido a errores del metabolismo heredados, como la fenilcetonuria.
-Cromosomopatías. Enfermedades producidas por alteraciones cromosómicas, como en el par 21 que produce el síndrome de Down.
-Factores prenatales. Ocurren durante el embarazo y tanto la madre como el niño pueden verse afectados por intoxicaciones, accidentes, infecciones, consumo de drogas, etc.
-Factores perinatales. Incluyen problemas durante el parto como la hipoxia, lesiones mecánicas por el uso de isntrumentos como los fórceps, traumatismos, malnutrición o infecciones.
-Factores postnatales: Entre ellos están las enfermedades adquiridas en la infancia, traumatismos, envenenamientos, etc.
-Factores ambientales: Entre ellos la falta de estimulación, la privación afectiva durante la infancia...

4. Alteraciones en el desarrollo cognitivo

Las alteraciones cognitivas suponen alteraciones significativas en diferentes ámbitos del desarrollo (problemas sensoriomotores, en la comunicación, en el ámbito social...)
Para describir y clasificar las alteraciones cognitivas se utilizará como referencia el manual DSM IV. Los trastornos que con mayor frecuencia se encontrará el educador en el aula son el retraso mental, los trastornos generales del desarrollo y el trastorno por déficit de atención asociado a hiperactividad.

3.2-Actividades

Mediante la realización de actividades en el aula, el educador fomentará los tres tipos de conocimiento que describió Piaget.
Para ello puede proponer actividades que impliquen experiencias con el entorno y con sus compañeros y mundo social.

Actividades para el conocimiento físico
Ayudarán a conseguir identificar tanto las características de los objetos y del espacio físico, como las diferentes formas de interactuar sobre el medio externo.
De 0 a 1 año. Observación de plantas y animales que hay en su entorno, manipulación y exploración de algunos objetos y materiales, identificación de objetos conocidos, identificación de sonidos de animales y de sonidos de su ámbito.
De 1 a 2 años. Exploración y manipulación de diferentes objetos y materiales, identificación de algunas de las características y funciones de los objetos, actividades que incluyan la descripción e identificación de las características básicas de animales y plantas de su entorno.
De 2 a 3 años. Manipulación de las diferentes formas geométricas para identificar sus características, colaboración en el cuidado de plantas y animales, elaboración de sus propios materiales para utilizar en el aula, identificación de alimentos característicos de cada estación.

Actividades para el conocimiento social
Ayudarán a los niños a identificar las reglas y formalismos que se utilizan en su cultura mediante la interacción con otros niños y con los adultos y el uso del lenguaje en todas sus expresiones.
De 0 a 1 año. Participación en juegos y acciones del aula, en cooperación con los demás niños, bailes sencillos, imitación y observación de gestos y sonidos sencillos a través de canciones o juegos, acciones como beber de un vaso, coger una cuchara, etc.
De 1 a 2 años. Actividades para la identificación de los miembros de su familia y del lugar que ocupa dentro de ella, reproducción de rimas sencillas, escucha de cuentos infantiles, ejecución de comportamientos adecuados e inadecuados.
De 2 a 3 años. Descubrimiento de algunas características de la familia y de los miembros de la escuela, realización de ritmos sencillos, identificación de algunas profesiones, adquisición de responsabilidades, reconocimiento de algunos medios de transporte y de las normas básicas de educación vial.

Actividades para el conocimiento lógico-matemático
Implica la adquisición de una serie de habilidades que tienen que ver con las relaciones que se establecen entre los objetos.
Para los alumnos de 0 a 1 año no se establecen casi actividades de conocimiento lógico-matemático. Lo más importante en esta etapa es construir las bases de lo que serán después dichos aprendizajes.
De 1 a 2 años. Colaboración en actividades de reparto y limpieza de la clase, utilización de nociones espaciales simples,actividades de cuantificación, clasificación de los objetos por forma, color, tamaño, etc.
De 2 a 3 años. Actividades para clasificar objetos por color, forma, tamaño, clase..., actividades de orientación espacial, jugar a las cocinitas, a las tiendas, control de ciertas nociones temporales básicas, lectura de cuentos o historias para el recuerdo.

3.1-Materiales y recursos

Existen multitud de materiales y recursos con los que el educador puede contar para favorecer el desarrollo cognitivo, pero es aconsejable aprovechar las actividades de la vida cotidiana en el aula como un recurso para favorecer el desarrollo.
El juego es otro recurso con el que el educador puede contar siempre. Los juegos les permiten a los niños hacer comparaciones, manipular objetos, etc. y aprenden sin que les suponga un esfuerzo cognitivo.

Si agrupamos los juguetes por ámbitos de aplicación nos quedaría una clasificación como esta:
-Materiales para el desarrollo del juego simbólico: telas, muñecos, peines, teléfonos, marionetas, etc.
-Materiales para el desarrollo de las capacidades lógico-matemáticas: puzles, rompecabezas, construcciones, encajables, juegos de mesa, etc.
-Materiales para la exploración y el conocimiento del entorno: palos, lupas, espejos, vasos, embudos, fotos, etc.
-Materiales de la naturaleza y reciclables: mascota, plantas, madera, corchos, botellas usadas, cajas de cartón o rollos de papel.
-Materiales que nos permitan la interacción social: cuentos o fotografías.

3. Materiales, recursos y actividades para el desarrollo cognitivo

Para realizar una buena intervención educativa, se debe elaborar una previsión de los recursos con los que cuenta el educador y sus características.
En el punto 3.1-Materiales y recursos, se explican algunas de las características que deben tener los materiales que se van a utilizar.

2. Objetivos de la educación en el desarrollo cognitivo

A lo largo de toda la etapa infantil, los objetivos que se plantee el educador deben tener en cuenta la evolución cognitiva de los alumnos, partiendo del conocimiento de su propio cuerpo y del entorno más cercano al niño.
Objetivos en el ámbito cognitivo según diferentes tramos de edad:
De 0 a 1 año. Identificar la noción de objeto, favorecer la exploración del entorno y la manipulación de objetos, desarrollar la intencionalidad realizando acciones que impliquen anticipar acontecimientos.
De 1 a 2 años. Descubrir medios nuevos para la resolución de conflictos, gracias a la experimentación, afianzar la causalidad y la intencionalidad de las acciones, favorecer la permanencia del objeto, fomentar el juego simbólico como instrumento para el desarrollo del conocimiento.
De 2 a 4 años. Favorecer la comparación entre los objetos, afianzar la función simbólica mediante la realización de juegos de imitación de actividades de la vida cotidiana, estimular el interés por descubrir cualidades de los objetos, empezar a hacer cuantificaciones tanto numéricas como no numéricas, utilizar el lenguaje de forma adecuada en situaciones de comunicación habituales, utilizar las diferentes posibilidades expresivas para comunicar estados de ánimo, emociones, sentimientos, etc.
De 4 a 6 años. Identificar y anticipar la causalidad de los actos, afianzar la cuantificación numérica y no numérica, elaborar cuantificaciones, seriaciones, clasificaciones cada vez más complejas, establecer relaciones de igualdad y desigualdad, vivenciar diferentes usos de la lectoescritura, analizar la realidad desde diferentes perspectivas.

1.3-Conocimiento lógico-matemático


El conocimiento lógico-matemático representa la construcción de conocimientos por medio de la abstracción reflexiva o constructiva, que se realiza cuando se establecen relaciones entre los objetos.

-Relaciones en el espacio. Para poder establecerlas es necesario que los niños tengan experiencias y conocimientos físicos relacionados con el entorno.
Dentro de estas relaciones se encuentras los conceptos contrarios de cerrado-abierto, dentro-fuera, cerca-lejos, etc. Es importante que los niños identifiquen las partes y que sean conscientes que la unión de las partes constituye un todo.
-Relaciones en el tiempo. El tiempo es un concepto demasiado abstracto. En Educación Infantil los niños lo relacionan con las actividades que realizan, como el tiempo de la siesta, el tiempo de comer, etc.
Aún así, es posible trabajar aspectos relacionados con el tiempo, como el concepto de duración, la relación entre velocidad y duración, las relaciones causa-efecto, el recuerdo de situaciones vividas y que sean significativas para ellos.
-La conservación. Los niños son capaces de identificar la permanencia del objeto y la existencia de una serie de rasgos que estos poseen, que son permanentes y no varían aunque cambien las circunstancias y las cantidades (invariantes).
-Las clasificaciones. La realización de clasificaciones supone la aparición de los procesos lógicos. Algunos de los criterios que empleará el niño son las semejanzas y diferencias entre los objetos o la clase a la que pertenecen (plantas, animales...).
-Las relaciones de seriación. Estas relaciones implican el reconocimiento de diferencias relativas (mayor que, menor que o igual que).
-Concepto numérico. Supone la comprensión lógica del concepto número, no la repetición mecánica y mermorística de los números. Al aprender esta relación, hará comparaciones cualitativas entre objetos y comprenderá conceptos como añadir, quitar, etc.


La relación que se establece entre los objetos está en la mente de la persona que la dispone. El origen del conocimiento lógico-matemático es la actividad mental que ocurre en el interior del sujeto.

1.2-Conocimiento social


El conocimiento social se refiere al conocimiento adquirido a través de las relaciones interpersonales entre los niños o entre estos y los adultos.

El conocimiento social depende del lugar en el que resida, ya que las interacciones y la cultura de un niño europeo y otro de Oriente son considerablemente diferentes.

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1.1-Conocimiento físico

El conocimiento físico hace referencia a las características externas que tienen los objetos: el color, la forma, el tamaño o la textura. Cuando el niño manipula objetos e interactúa con el medio, percibe y aprende acerca de todas sus características.

Gracias a la abstracción empírica de las características que tienen los objetos se adquieren conocimiento físicos. La abstracción empírica es el proceso por el que el niño extrae alguna particularidad o cualidad de un objeto que observa.

1. Intervención en el ámbito cognitivo

La intervención en el ámbito cognitivo debe ir orientada a que el niño consiga su conocimiento de forma adecuada y significativa.

La intervención se centrará en tres tipos diferentes de conocimientos que estableció Piaget:
1. Conocimiento físico
2. Conocimiento lógico-matemático
3. Conocimiento social

La intervención del educador en la intervención para el desarrollo cognitivo será la de fomentar los tres tipos de conocimiento desde diferentes perspectivas.

El objetivo que debe plantear en el aula es conseguir un aprendizaje activo del niño, proporcionándole experiencias en las que interacciones con los demás compañeros y con los objetos del mundo físico de manera directa y de forma reflexiva.